Paro activo nacional, obrero y popular

Paro activo nacional, obrero y popular
Ricardo Fierro
¡Basta de sordera del gobierno para atender los reclamos de la emergencia social, las consecuencias de la crisis en el movimiento obrero, la situación de los chacareros, la salud y la educación popular!

1. Las AFJP y la “caja K”
La decisión del kirchnerismo de meter la mano en las AFJP confirmó lo que el gobierno negaba: el país se encaminaba hacia un nuevo default de su deuda pública. Dicho de otra manera, la “caja K” ya no da para pagar la duda, engrasar el aparato K para las elecciones de 2009, y cubrir los negocios grandes del grupo gobernante.
“¡Tengo que pagar 30 mil millones de dólares de deuda pública entre este año y el próximo!”, se quejó Cristina Kirchner ante el ex gobernador santafesino Obeid, que trataba de convencerla de la justeza de los reclamos chacareros al comienzo de la rebelión agraria. La bola de nieve de la deuda pública hoy es mayor a cuando asumió Néstor Kirchner, mostrando el fracaso de la política de “buen pagador”.
El gobierno intentó negociar el pago al contado al Club de París y un arreglo con los bonistas “pateando” el pago para más adelante, a cambio de 2.500 millones de dólares en “dinero fresco”. Pero fracasó. Por la crisis mundial, los bancos no prestan plata a países como la Argentina, con mala “calificación”. Las cuentas no cerraban y se iba al default.
Desde la dictadura a hoy, los monopolios, terratenientes y pules amasaron fortunas gigantescas. Pero el kirchnerismo, con su doble discurso, no les aumentó el impuesto a las ganancias y a las rentas; ni siquiera tocó a los que no pagan nada o casi nada, como las mineras, el juego y la especulación financiera.
Ahora, en una reunión en Olivos, las tres personas que gobiernan el país: Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Carlos Zanini, bajo la jefatura de Néstor Kirchner, decidieron “cortar ancho” adonde había plata: las AFJP. El ministro de Economía y el presidente del Banco Central no sabían nada. Y el jefe de gabinete forcejeaba.
Los aportes jubilatorios son parte del salario, tanto los que figuran en el recibo salarial, como los mal llamados “aportes patronales”.
Con el apoyo de los Kirchner, Menem impuso el sistema de AFJP, que era exactamente lo que Cristina K dijo: entregarle los aportes de los trabajadores a los apostadores de “la timba financiera”. Desde Menem hasta los K, todos los gobiernos “mamaron” de esa timba: forzaron la compra de bonos de deuda estatal, sabiendo que se convertirían en “bonos basura”, que hoy valen $ 16 lo que en el papel dice valer $ 100.

El zorro y la comadreja
El proyecto de ley kirchnerista plantea una estatización sin garantizar que los aportes de los trabajadores sean para garantizar el 82% móvil a los jubilados, con 4.500.000 de ellos bajo la línea de pobreza y 1.000.000 bajo la de indigencia; mantiene los superpoderes que le permiten al gobierno hacer cualquier cosa con los fondos estatizados, se acopla a un presupuesto ajustador y pagador de la deuda pública, y no da garantías reales para la continuidad de los trabajadores de las AFJP. Tiene razón el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá cuando dice que “le sacaron la plata al zorro y se la dieron a la comadreja”. Basta ver los antecedentes del titular del Anses, Boudou, para oler a un cría de comadreja (ver pag. 3).
Estamos de acuerdo con la estatización, es un reclamo de la clase obrera y sus jubilados. Pero la estatización debe ir unida a la intangibilidad de los aportes previsionales, la anulación de los superpoderes, el rechazo al presupuesto ajustador y su reemplazo por otro que aborde la emergencia social, y la defensa de los puestos de trabajo de los trabajadores de las AFJP.
El manejo de los fondos previsionales debe tener el control de las organizaciones obreras, con representantes electos democráticamente. Y desde ya el control de los jubilados por el voto universal y secreto. Hoy los jubilados no tienen ningún control del PAMI ni del Anses.
Que paguen los que no pagan: las empresas mineras, las del juego, la especulación financiera, etc. Que se modifique el cobro del impuesto a las ganancias, haciendo que paguen más los que ganan y tienen más.
Que el Estado nacional devuelva el 10% de la coparticipación federal que Menem les recortó a las provincias para el negociado de las AFJP, como están reclamando San Luis y Santa Fe.

2. ¿Por qué un paro nacional activo?
Hubo despidos masivos en la construcción, en gran parte por la parálisis de las obras públicas que realiza el gobierno (mientras promete las mismas obras para las elecciones de 2009), y el jerarca sindical Martínez estaba en actos oficiales. También despidos en el HSBC (de los imperialistas chinos e ingleses) y otros bancos, resistidos por la oposición clasista y combativa, mientras Zanola mira para otro lado.
Hubo 300 despidos en Renault y 600 en Peugeot (con la complicidad de los jerarcas del Smata en Córdoba y de la UOM en Tres de Febrero), y 500 en General Motors. La asamblea de los trabajadores decidió la lucha y amenazó con la ocupación de la planta. Esto forzó al gobierno a presionar a la empresa con la conciliación obligatoria. También sigue la lucha de los mecánicos de Acara, por aumentos salariales. Es un proceso abierto.
Desde las asambleas, los cuerpos de delegados y los sindicatos combativos, hay que unir fuerzas para la lucha contra los despidos y avanzar hacia un salario de acuerdo a la canasta familiar. Desde ahí es posible aprovechar las contradicciones en muchos sindicatos.
Otro tanto sucede con los estatales y docentes, ante gobernadores que se ajustan a la orden de “austeridad” del gobierno kirchnerista.
Hay que romper con la sordera del gobierno ante la crisis social, para frenar la oleada de desocupación y hambre.
Hay que conquistar aumentos a los jubilados e imponiendo una reestatización que garantice el destino de los aportes y el control obrero y de los jubilados. Una vez más, como en la lucha agraria, es el gobierno el que impone una línea divisoria arbitraria, empujado por la necesidad de “caja”. Hay que unir a las fuerzas obreras y populares, patrióticas y democráticas en torno a un programa, y golpear junto con otras que el gobierno empuja a esa correntada.
Hay que romper la sordera del gobierno frente a la lucha de los campesinos pobres y medios. La política del kirchnerismo destrozó la ganadería, el tambo y los cultivos regionales. Se agrava la situación con el bajón de los precios internacionales, los impuestos confiscatorios, y la contrarreforma agraria en China estimulando a los pules y los latifundios capitalistas (que golpea las ilusiones de los Kirchner y la oligarquía sojera de un mercado a largo plazo).
Hay que romper la sordera del gobierno frente a los reclamos estudiantiles y docentes de aumento del presupuesto y mejoras salariales.

¿Quién paga la crisis?
Para que la crisis la paguen los que se enriquecieron desde la dictadura hasta ahora, hay que unir a todas las fuerzas del movimiento obrero, ocupados, desocupados y jubilados; del movimiento chacarero, el estudiantado, y el conjunto de los sectores patrióticos y democráticos. Esto exige multiplicar y masificar las multisectoriales, unidas en un programa que recoja, puntualmente, los reclamos de la hora actual, y coordinen las acciones hacia un paro nacional activo obrero y popular.
Ninguna de las necesidades obreras y populares se va a resolver, si no se despliegan las luchas parciales, y se unen esos afluentes en un paro nacional activo. Un paro que recoja las enseñanzas de la rebelión agraria. Que tendrá la misma complejidad política y social. No hay otro camino para torcerle el brazo a esta política del doble discurso.
El zafarrancho que armó Néstor Kirchner con su proyecto de manotazo a los aportes jubilatorios armó un revoltijo como el de la circular 125 o el de Aerolíneas Argentinas. No se puede apostar a un Congreso con muchos borocotizados para esa votación. Puede ser que pase como con el proyecto de Aerolíneas, que no garantizó una salida nacional, aunque le jorobó el negocio a Kirchner. O como en la 125, que forzó la vuelta atrás pero no se pudo imponer la segmentación de las retenciones.
“La última estrategia del gobierno consiste en deslizar que el matrimonio presidencial podría irse del poder si sufriera otro traspié parlamentario” (La Nación, 26/10). Otros consideran que “después de los despidos de diciembre comienza el cambio político”, dijo Carrió, aclarando “yo no estoy en el golpe”.
El kirchnerismo cree que la crisis económica mundial le abrió la posibilidad de un “relanzamiento” del gobierno de CK. Pero los hechos están demostrando que la crisis política que abrió la rebelión agraria, se agudiza con los embates de la crisis económica, y con los manotazos K guiados por su voracidad de “caja”. Si el gobierno mantiene su soberbia y cree que puede controlar la situación con su desgastado doble discurso, va a acelerar los tiempos políticos empujando a un desenlace la crisis de hegemonía. Siempre hemos dicho que somos antigolpistas, porque los golpes son recambios de los de arriba en contra de los de abajo. Y también, hemos dicho que pugnamos por unir a las fuerzas obreras y populares, patrióticas y democráticas, por el camino del Argentinazo y la rebelión agraria, para conquistar un gobierno de unidad popular, patriótico y democrático, capaz de timonear la crisis a favor del pueblo, y abrir el camino de la liberación nacional y social.

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TODO SOBRE EL “SUNAMI” ECONOMICO MUNDIAL

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Como se abre una profunda y prolongada crisis del sistema capitalista (compilado)

 

¿Por qué se produce la crisis económica mundial? 10/10/08

Entrevista a Otto Vargas

 (video): http://www.pcr.org.ar/?id_nota=3528

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Vertiginosamente cayeron las Bolsas del mundo a lo largo de la semana. No alcanzan los anuncios de salvatajes para evitar que se derrumben grandes bancos y monopolios de los países imperialistas. Otto Vargas, secretario general del PCR de Argentina, analiza las bases materiales y perspectivas de esta nueva crisis mundial de superproducción

 

ENTREVISTA A OTTO VARGAS     

Versión escrita     > ver/guardar

¿Por qué se produce esta crisis económica mundial?

 

—Esta crisis financiera ¿es expresión de las crisis cíclicas del capitalismo que analizaba Marx?

—Toda la propaganda de los economistas y publicistas capitalistas la presentan como una crisis financiera al margen del mundo de la producción. Eso es una falacia. Por cuanto esta crisis financiera es el producto de cambios muy grandes que realizó el capitalismo en la esfera de la producción. Para desplegar precisamente la demanda, desarrollaron instrumentos como los créditos, las hipotecas basura, y bajaron la tasa de interés para estimular el consumo. Es una crisis en la producción la que ha estallado, inicialmente en el área de las finanzas. Con toda seguridad a lo que va a sacudir fundamentalmente es a la producción.

 

—¿Cuáles son las circunstancias concretas que la hicieron posible?

—Esta crisis tiene circunstancias muy particulares. Hace más o menos un año Alan Greenspan, el ex director de la Reserva Federal de Estados Unidos dijo que había una masa tan gigantesca de fondos dedicados a la especulación, que era comprensible que fueran estallando sucesivamente burbujas que se habían generado en el terreno financiero, en el inmobiliario, etc, etc.

Esto se debe a que con motivo de la derrota del socialismo, el triunfo del capitalismo a escala mundial, lo que ahora se llama “globalización”, el capitalismo tuvo a su disposición, no solamente un mercado, porque ese mercado tenía una capacidad relativa, sino que tuvo a su disposición una masa enorme de centenares de millones de productores, obreros, con jornadas de trabajo de 10-12 horas  y jornales de 1-2 dólares por día, que le permitió acumular una masa de plusvalía verdaderamente impresionante.

El capitalismo ha tenido en estos años una tasa de ganancia fabulosa. Pero esas ganancias no se pueden invertir de nuevo en la producción para aumentarla, precisamente por los problemas que encuentra el capitalismo en la demanda. La demanda es siempre limitada, hay que tener en cuenta que mil millones de personas viven con un dólar al día en el mundo, es decir hay un mercado limitado. Por ejemplo, la industria automotriz fabrica un millón de unidades, no quiere decir que las ganancias las puede invertir para fabricar el año que viene un millón y medio o dos millones, porque no hay mercado para esa producción. Por lo tanto ese dinero se fue invirtiendo en la especulación y se generaron enormes burbujas especulativas, que son las que han ido estallando. Primero a partir del estallido de las llamadas hipotecas basura, es decir se prestaba dinero con tasas de interés muy bajas, casi regaladas, para que los beneficiarios usaran esos fondos para hacer estudiar a sus hijos, para comprar bienes, etc. Y a su vez esas hipotecas eran parte central del paquete de crédito que sabe dios dónde terminaban parando, en qué banco o en qué instituto de crédito, que a su vez eran fondos de inversión que se volcaban para sostener determinadas ramas de la producción. Ahora todo eso ha estallado y afecta a todo el sistema.

Es como en el caso de Repsol: el principal accionista de Repsol es una constructora catalana que tiene más del 20% del capital accionario. Como se ha producido la crisis inmobiliaria la constructora catalana quiere retirar esos fondos y vender sus acciones. Por lo tanto es una cadena que recién ha comenzado a ir estallando en sus eslabones más débiles.

 

—¿Cuáles son las perspectivas en general y para Argentina?

—Las perspectivas son inconmensurables, por eso se habla de un tsunami. Todas esas tonterías que dijeron algunos, sobre todo y especialmente funcionarios de nuestro gobierno, referidas a que nosotros no vamos a ser afectados por la crisis, que iba a haber un desacople, que economías como la china o la europea no iban a ser afectadas con la crisis, se han demostrado estúpidas. La ironía que hizo la presidenta cuando habló del efecto jazz se ha convertido, para desgracia de ella, en una burla a nosotros. Quién puede desacoplarse de una crisis cuando por ejemplo un capitalista ruso es accionista de la Barrik, dueña del Veladero Pascua Lama acá en Argentina. El tercer banco de China acaba de comprar el 20% de las acciones de la Banca Rothschild, que es la institución financiera capitalista más antigua, es la que prestó los fondos para la guerra contra Napoleón. Por lo tanto todo está enlazado.

Como una de las consecuencias de la crisis es la caída de los precios de las commodities, en primer lugar el petróleo y la soja, nos va a afectar a nosotros de una forma muy seria. Por eso es importante saber lo que pasó con la crisis del ’30: en la Argentina produjo en primer lugar, el golpe del ’30 y en segundo lugar, años y años de una miseria pavorosa. Los que vivimos aquella época la recordamos muy bien, porque sin esa miseria es muy difícil entender, incluso, fenómenos políticos que se produjeron en la Argentina posteriormente, como el peronismo.

En la Argentina van a venir consecuencias muy serias en la producción, en el crédito y sobre todo la clase obrera va a ser afectada por el fantasma de la desocupación. Pero eso no quiere decir que, como dicen los capitalistas, tiene que dejar ya de pelear por los salarios y las mejoras. El problema que está planteado hoy día es quién va a pagar la crisis: la van a pagar los grandes capitalistas que son los responsables principales de ella; o la va a pagar el pueblo trabajador. Esta es la pregunta que está planteada como interrogante para millones y millones de obreros y trabajadores argentinos.

No al presupuesto mentiroso

Hoy 1237 / Unirse en la lucha contra los planes de ajuste del gobierno kirchnerista

No al presupuesto mentiroso

Ricardo Fierro
Marcha hacia el acampe multisectorial en plaza Congreso.
Los trabajadores pelean por salario igual a la canasta familiar, 82% móvil a los jubilados y planes sociales a $ 540. Los chacareros reclaman la emergencia agropecuaria. Todo el pueblo exige eliminación del IVA a los alimentos de la canasta básica ante la inflación, y una verdadera coparticipación federal.

1. Sigue el tsunami
Otro lunes negro en las finanzas mundiales. Recontranegro. Se derrumbaron todas las bolsas. La de Nueva York cayó el 3,5%, las de Europa entre el 6% y el 9%, la de Moscú el 15%, la de Shangai el 5,2%. Argentina cayó el 5,9%, el dólar trepó a $ 3,21 y subió el “riesgo país”. Todo esto después del anuncio del “salvataje” de 700.000 millones de dólares en Estados Unidos, con el que se ilusionaban en frenar el tsumami de la crisis económica mundial.
El tsunami quema billones de dólares. Los bancos quebrados ya suman más de 30. Bancos gigantescos, reyes de la usura financiera, con “capitales” que duplicaban o triplicaban el producto bruto de la Argentina se desploman como castillos de arena. El derrumbe de las bolsas de valores no tiene fondo. También en los países que se decía que iban a ser “los relevos” de Estados Unidos, como China y la India. La principal Bolsa china, la de Shangai cayó en un año el 58%, y la hindú de Bombay el 48%. La de Rusia el 60%.
Ya nadie -salvo Cristina Kirchner- sigue recitando el cuentito infantil del “desacople”. La catástrofe es tan profunda, que los “genios” de las finanzas solo se atreven a decir que esto recién comienza y ningún país se va a salvar.

2. En el tobogán
El kirchnerismo ató a la Argentina a las polleras del mercado chino (para eso alentó la sojización del país), a la minería angloyanqui, a las petroleras españolas, inglesas, yanquis y brasileñas. Al reforzar la dependencia y el latifundio, el kirchnerismo debilitó aún más a la Argentina frente al tsunami de la crisis.
La soja, que llegó a estar a 600 dólares la tonelada, se cotizó el lunes pasado a 338. Al precio actual, las retenciones impuestas por el gobierno a los chacareros son confiscatorias. Al mismo tiempo, el bajón del precio de la soja ya provocó una caída de la recaudación impositiva de $ 1.600 millones (La Nación, 6/10).
Baja el consumo nacional y las exportaciones. Las ventas minoristas cayeron un 8,5%. En las capas medias se redujeron las compras de inmuebles, autos, electrodomésticos, celulares y computadoras; y en los de más abajo los alimentos. Rusia frenó las compras de carne, también Europa, y el precio de los cortes de la cuota Hilton bajó este año de 21.000 a 13.000 dólares la tonelada. Estados Unidos redujo su compra de alimentos. Se cortó la exportación de madera de Misiones y Corrientes. Las automotrices recortan sus planes de producción y sus inversiones. Caen o se postergan contratos en la exportación de software.
Crecen los despidos y las suspensiones en varias ramas, y en algunas ya hay fábricas cerradas.
Ante la crisis, los estados imperialistas se cierran en la defensa de sus economías. El gobierno de Bush, para aprobar su “salvataje”, debió acceder a auxiliar a los deudores hipotecarios y a los ahorristas. En la Unión Europea cada Estado se ocupará de sus bancos y empresas, para eso no hay “unión”.
Pero el gobierno de CK, con su mentalidad de burguesía intermediaria del imperialismo, permite que China y Brasil nos inunden con mercadería a precio de “dumping” (bajan los precios para robar mercados), golpeando a la industria nacional. Se emperra en su política de “saqueo y venganza” con la producción agraria. Avanza con los tarifazos y el “ajuste”. Bloquea la reapertura de las paritarias para aumentar salarios, congela las jubilaciones, mantiene los planes sociales a $ 150, sigue con presupuestos de miseria en la salud y la educación.

Pagan afuera, deuda adentro
En esta situación, el gobierno negocia el pago de la deuda con el Club de París, y el jueves 9, los bancos Barclays (inglés), Citi (yanqui) y Deutsche (alemán) presentarán en Estados Unidos la propuesta de “megacanje” de 10.000 millones de dólares de los tenedores de bonos argentinos en default, para ser cambiados por un nuevo bono a 10 años, con un interés en dólares del 12,5%. El gobierno argentino recibiría, a cambio, 2.500 millones de dólares de esos bancos, que usará para pagar vencimientos de la deuda externa.
¿Por qué pagar 7.000 millones de dólares usando las reservas para recibir 2.500 millones que irán al pago de deuda? ¿Por qué el apuro para pagar al Club de París y a los bonistas? ¿Por qué hacerlo cuando los países imperialistas hacen lo contrario: usan sus finanzas para tratar de salvar sus economías? ¿Por qué el gobierno kirchnerista pretende malgastar lo poco que hay de reservas reales para pagar esa deuda? ¿Por qué se niega a investigarla, si el juez Ballestero y la investigación de Alejandro Olmos demostraron que es ilícita, fraudulenta y usuraria?
La respuesta es: para que hagan sus negocios un puñado de monopolios y terratenientes “amigos” del gobierno. Negocios fabulosos como la compra de parte de YPF o el “tren bala”. Metido hasta los tuétanos en esos negocios, el kirchnerismo lleva el país a durísimos padecimientos del pueblo y a la ruina de la economía nacional.

4. Hay que pararlos
La Argentina ha comenzado a deslizarse por el tobogán hacia el pozo de la crisis. La política kirchnerista lleva a descargarla sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo. Para esa política, el gobierno kirchnerista da nuevos pasos en la represión a los dirigentes sociales, como el allanamiento y persecución judicial a Ramón Bogado, coordinador de la comisión interna de Terrabusi, Kike Mosquera, dirigente de la CCC de Jujuy, Graciela López y Sergio Tejerina, también de la CCC jujeña.
¡Hay que pararlo! Con la lucha en las calles y rutas, hay que cambiar el presupuesto para afrontar la crisis social, y garantizar los reclamos de los trabajadores, los campesinos, los estudiantes y el pueblo. Y que no vaya ni un dólar para los usureros que saquearon al país.
Hay que derogar la ley de emergencia acabando con los “superpoderes”, coparticipar todos los impuestos, y usar en función de las necesidades del pueblo de las provincias los $ 6.316 millones del fondo para ATN de los que el gobierno presupuestó usar solo 200 millones.
Cada peso del presupuesto nacional y cada dólar de las reservas, debe servir para resolver las urgencias y necesidades de los trabajadores y el pueblo. Esta es la pulseada.

Han quedado malparadas las negociaciones de Moyano con el gobierno para frenar la reapertura de paritarias con un sobresueldo o aguinaldo completo en diciembre.
Hay un reguero de luchas: triunfaron los trabajadores del Astillero Río Santiago, se movilizaron los de Terrabusi y Arcor, portuarios, docentes, municipales y de TV de Salta, maestros de varias provincias, docentes universitarios, del Indec, de varios gremios de Córdoba y numerosos sectores estatales, del Hospital Francés, entre muchas otras. Hay reclamos salariales y contra los despidos en los mecánicos. Cuarenta gremios de la CGT Azul y Blanca plantean reabrir paritarias.
Hay mucha bronca en los piquetes y asambleas agrarias, en los que están los trabajadores rurales a los que el bajón del precio de los granos recorta sus salarios, la juventud agraria con sed de tierra, los chacareros golpeados por la sequía y la política antiagraria del gobierno K, que también golpea y empuja a la correntada a sectores terratenientes.
Sigue abriéndose camino la lucha de los estudiantes secundarios y universitarios por aumento de presupuesto. Se movilizan las mujeres contra la carestía, exigiendo la inmediata rebaja del IVA a los alimentos que consume el pueblo, y por la ley de infanticidio.
Durante esta semana, confluyen en la lucha por una ley de emergencia social contra la indigencia, un presupuesto federal y la derogación de los superpoderes, con un acampe, movilizaciones y un abrazo al Congreso, la CCC, el FTV disidente y el MTD La Matanza, la Mesa de Enlace Agraria, las juventudes de FAA y CRA, la FUA, sectores peronistas, la UCR, el ARI, el MST, el PCR, y otras fuerzas. En Salta se movilizaron la CCC, la Juventud Radical, el PCR y la JCR.
Son pasos de avance para golpear juntos y para reagrupar fuerzas para la lucha. Pasos que contribuyen a crear las condiciones para un paro nacional activo, obrero, campesino y popular, que enfrente la política hambreadora y entreguista del gobierno kirchnerista y le haga pagar la crisis a los que se han llenado los bolsillos durante todos estos años.

5. Malvinas: ¿acto fallido?
¿Será un “acto fallido” de la ministra de Defensa Garré, que en una publicación que ella misma dirige, para militares y funcionarios, las Islas Malvinas aparecen con el nombre y la nacionalidad que le pretenden imponer el colonialismo inglés: Falklands Islands (UK)? UK es Union Kingdom (Reino Unido de Gran Bretaña).
¿Exageramos? En tal caso, ¿por qué la presidenta de la Copla –el organismo estatal encargado de establecer los límites marítimos– afirmó públicamente que tenemos con Inglaterra “una cuestión de límites”?. ¿Cómo vamos a tener un problema de límites con Inglaterra, que está a miles de kilómetros de distancia, si no es considerando que las Malvinas son inglesas? ¿Errores, actos fallidos, o negocian con el imperialismo inglés mucho más que el arreglo con los bonistas a través de Barclays, banco del “país limítrofe con la Argentina”? La diferencia entre si Inglaterra es un país limítrofe o no, son 3.500.000 kilómetros cuadrados con nuestras reservas petroleras, pesqueras y mineras; y nuestra posición estratégica en la región. Si en medio de la crisis mundial, meten la mano en las reservas monetarias, ¿también se atreverán a hacerlo con las reservas
estratégicas?