REPORTAJE A HORACIO MICUCCI

REPORTAJE A HORACIO MICUCCI

Testigo En Juicio de las torturas y asesinatos en la unidad 9 de la Plata

Reportaje del semanario  Hoy servir al Pueblo. (Anticipo)

19 de mayo de 2010

La Plata fue uno de los epicentros de denuncia contra el golpe de estado que trajo a la dictadura más cruenta de la historia argentina. El PCR llevó su denuncia al conjunto de pueblo, poniendo en evidencia, allí, a las bandas golpistas prorusas vinculadas al Gobernador Victorio Calabró.

Hubo en La Plata , seis asesinatos de camaradas en un periodo de seis meses, que se inició, con el de Enrique Rusconi, el 7 de diciembre de 1974.

El 12 de mayo de 1975, cuando salía de la casa de Guillermo Gerini, se intenta secuestrar a Horacio Micucci y, ante su resistencia, se blanquea su detención y se lo traslada a la Unidad nº 9.

En estos días se está realizando el Juicio a los responsables de torturas y asesinatos en esa cárcel de La Plata.

Horacio Micucci, a quien reporteamos, es testigo en ese juicio.

REPORTAJE

¿Cómo fuiste detenido?

Yo estaba en la casa de Guillermo Gerini cuando una persona, que nos resultó sospechosa, tocó timbre y preguntó por alguien. Me fui de la casa de Guillermo, y al arrancar con mi auto, quedé atrás de un Torino blanco que aceleró y se alejó. Ese mismo auto me interceptó unas cuadras más adelante y me apuntaron con una pistola. Yo bajé gritando que eran golpistas rusos (me acordé del ejemplo de Enrique Rusconi), salté la trompa de mi auto y me refugié en un restaurante que había allí. Seguí gritando y al rato llegó un patrullero de la Federal y me detuvieron.

Intentaron montar una causa para disfrazar el intento de secuestro y me trasladaron a la Unidad 9. Por eso soy testigo en este juicio. Al día siguiente, cuando salen a pintar por mi libertad, fueron secuestrados y asesinados Ana Maria Cameira, David Lesser, Herminia Ruiz y Carlos Polari. Días después ocurría lo mismo con Guillermo Gerini. En ese periodo se asesinó al Intendente peronista de La Plata , Rubén Cartier. El PCR fue el primero en denunciar la vinculación de Calabró con los preparativos golpistas. En su libro Intimidades de un gobierno, el Dr. Julio González, secretario Técnico de la Presidencia en ese entonces y detenido también en el 76, hace la misma denuncia.

Es decir ¿los asesinatos fueron un intento de silenciarlos?

Los compañeros tenían en común la defensa del Gobierno constitucional de la Sra. de Perón ante el golpe de estado, viniera de donde viniera.

Eran años teñidos por la disputa entre las dos superpotencias, EEUU y la URSS , y Argentina no estaba ajena. El golpe venía promovido por esas potencias y la URSS era la más activa.

Nosotros nos oponíamos a la dependencia de cualquier potencia imperialista. De EEUU (democráticos de palabra pero imperialistas y fascistas como en Irak, Afganistán y en el chupadero de Guantánamo) y de los rusos (que Mao decía que eran socialimperialistas y social fascistas, como son los chinos hoy). Reivindicábamos, como ahora, las consignas de Mayo “Ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”.

Es imprescindible releer la carta pública de Rene Salamanca a comienzos de 1975. Allí está todo. Todo aquel que fuera un comunista verdadero, un patriota, un demócrata, un revolucionario, un antiimperialista, un luchador del pueblo, debía estar en la trinchera antigolpista. Resulta sorprendente que supuestos nacionalistas defiendan el Golpe de Estado que aplicó el plan de entrega y sumisión nacional de Martínez de Hoz y continuadores, cuyas consecuencias todavía vivimos. También sorprende la confusión de quienes, diciéndose de izquierda, creen que era lo mismo el Gobierno de la Sra. de Perón que la Dictadura.

Había una posición patriótica y popular en esos años: oponerse decididamente a todo golpe de estado, defendiendo al gobierno constitucional. Y hay militares que habían dado ejemplo de eso: el Teniente Coronel Philipeaux, a quien tuve el honor de conocer, se sublevó en junio del 56 para reponer al gobierno constitucional y armó al pueblo de La Pampa para lograrlo. San Martín y Belgrano fueron ejemplo de “desobediencia debida”.

¿Cuánto tiempo estuviste preso?

Estuve preso más de cinco años. Intentaron montarme una causa que era tan inconsistente que me absolvieron en 1977. El juez de primera instancia y dos jueces de la Cámara me absolvieron pero hubo uno que pidió mi condena con el “agravante de ser docente universitario”. Está claro que este juez tenía “la posta” porque, aunque absuelto, seguí detenido hasta 1980.

En 1994 el Estado me reconoció 1920 días de privación ilegítima de la libertad, pero, cuando en el 2007 renové mi cedula de identidad, me retuvieron el documento en Asuntos Legales de la Policía Federal por esta causa (de hace 35 años atrás y reconocida como detención ilegítima). Es que la esencia del Estado no ha cambiado. Es un órgano de opresión y no un “espacio neutro de diálogo”.

¿Cómo eran las condiciones en la cárcel?

Era un sistema deliberado de destrucción física y psíquica de los opositores. Querían aplicar a sangre y fuego el Plan de Martínez de Hoz. Un plan que dejó a Argentina desgarrada por la disputa interimperialista por porciones de nuestro patrimonio.

Se pueden contar muchas cosas terribles de la Unidad 9. Torturas, asesinatos, condiciones de detención que rayaban en tortura. Había detenidos a los que se puso en libertad y se los secuestró en la puerta del penal y fueron asesinados.

El plan de la dictadura se aplicó allí desde el 13 de diciembre de 1976. Ese día las autoridades designadas por la dictadura (que están siendo juzgadas) hicieron una gran requisa. Nos sacaron de las celdas a los palazos y corridas, después nos trajeron de nuevo pero encontramos las celdas vacías. Se habían llevado hasta los libros. A partir de allí el régimen era de destrucción psico- física. De allí me sacaron, para torturarme, en agosto de 1978.

¿Estabas declarado como preso y te sacaron para torturarte?

Efectivamente, estaba declarado como preso y absuelto en la causa. El 2 de agosto a la noche me sacan del penal, me llevan vendado a otro lugar y me torturan. Me tienen cuatro días allí y me devuelven a la cárcel. Las marcas de la tortura son constatadas por la Cruz Roja que, por las denuncias, viene a verme al Penal. Hay que decir que hubo torturas como la mía antes y después. Era un método…

Las condiciones de detención eran parte del sistema. Celdas de cuatro pasos y medio por dos pasos y medio donde pasábamos 20 horas al día. Calabozos de castigo donde tenías que tomar agua de la letrina las dos veces al día que daban agua. Golpes y castigos. Y en Caseros, donde estuve después un año y pico más, era igual. Lectura limitada (a mi me prohibieron a Santo Tomás, en La Plata , y a Kant, en Caseros, con el mismo argumento: es filosofía…).

Son importantes estos juicios, pero está mal que el gran juicio a este genocidio se vaya haciendo por retazos. Un retazo es este juicio contra las autoridades del penal. Cada grupo de asesinatos o torturas y desapariciones son otros retazos. Así es que, 35 años después, se juzga a Martínez de Hoz por sólo dos secuestros, cuando lo que hubo fue una banda golpista genocida, cívico militar, gestada y apañada por todas las potencias, que disputaban, en el seno de la Dictadura , por el control de la misma. Por eso los rusos defendían en los foros internacionales, de las acusaciones de violación de derechos humanos, a la Dictadura. Ésta, a su vez, condecoró al general ruso Brailko, en 1979.

Recuadro: LA TORTURA

Me ataron a un elástico de cama y me empezaron a picanear. Me preguntaron por conocidos a los que dije no conocer. Luego por los presos del pabellón donde estaba, y dije que no los conocía. Era picana y preguntas…

¡No vayas a creer que era un héroe épico!. Tenía un cagazo de proporciones…

Como decía no conocer a las personas por las que me preguntaban, me dijeron: “ahora traemos a tu mujer y a tu hija y vas a cantar…

Y después me preguntaron por un personaje preso en la cárcel (por esas internas de la dictadura) del que se contaba que era un asesino de opositores políticos… Y como también dije que no lo conocía me apoyaron una pistola en la cabeza y gatillaron (un simulacro)…Es que, aunque fuera un asesino, delatarlo era reconocerle a la dictadura algo de justicia… un carácter imparcial, que era lo que querían.

Después se fueron (con la frialdad de quien termina un trabajo) dejándome tres días sin agua. Parece que era para que no me edematizara…

Mucho tiempo medité sobre esa tortura. Era como si te pusieran una soga para saltarla. Si está muy alta y vos no la podes saltar, ellos te la van bajando, para que saltes al otro lado. Pero vos sabés que, si la saltas, pasás al lado de la indignidad, el quiebre psíquico, la traición. Que vas a llevar a otros a ese mismo lugar, para salvarte.

Si comprendés que tu vida y la de los tuyos no vale más que las de los demás, no saltás… Y es la puerta de entrada al mundo de la solidaridad…

Pero no creas que yo era un prócer de bronce. Ni lo era, ni lo soy. Te aseguro que sé lo que es que las rodillas te tiemblen de miedo… Ocurre que los hombres comunes, con sus flaquezas, cuando se unen, hacen las revoluciones… para mejorar la sociedad y a ellos mismos…

¿Viste la foto esa de la Plaza de Tiananmen, donde un hombre se para delante de un tanque?. Parece pequeño y débil frente a tanto fierro, pero unido a otros como él, puede vencer…

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Semanario hoy

  • Revista Chispa

  • Política y Teoría

  • 40 años del PCR

  • Aparición con vida de Julio Lopez

  • Contacto

    info.pcrlaplata@gmail.com
  • Twits

    Error: Twitter no responde. Por favor, espera unos minutos y actualiza esta página.

  • Seguinos